Saquitos sensoriales

Una de las actividades que podemos proporcionar a los bebés para trabajar diferentes sentidos son los saquitos sensoriales. Se trata de diferentes saquitos, en este caso de tela, rellenos de diversos materiales para que el bebé pueda manipularlos, experimentar con diferentes colores, texturas, pesos y sonidos., y seamos sinceras, los rechupetee de lo lindo.  

La boca del bebé cumple una importante función en su desarrollo.

Materiales: 

Aunque si bien es cierto que los saquitos sensoriales se pueden realizar con bolsas de plástico os recomiendo que el material sea de tela. Ya tenemos bastantes juguetes de plástico, ¿no os parece?

Las telas deberían ser preferiblemente de algodón, puesto que los materiales naturales son los mejores para los bebés. Incluso podéis reciclar retales que tengáis. 

Telas para los saquitos sensoriales

Para el relleno las posibilidades son infinitas… garbanzos, canicas, algodón, incluso elementos naturales: piedras pequeñas, conchas de mar…

En este caso yo hice 4 saquitos: uno relleno de chapas, otro de una esponja, otro de papel celofán cortado en tiras y otro relleno de bolitas-pompones de fieltro. 

Además a cada uno le cosí un lazo o una cuerda para que les fuera más fácil asir la bolsita y a alguno le cosí por fuera botones de animalitos bien fuerte (opcional).

Muestra de cómo los bebés utilizan los saquitos sensoriales.

Realización:

Lo primero es elegir y cortar las telas de los saquitos. Yo que no soy nada hábil con la costura compré las telas por internet (lo confieso). 

Tienen que tener un tamaño aproximado de 12cm a 15cm, para que sean lo suficientemente cómodos para que nuestros bebés los pueden manejar fácilmente. 

Yo directamente elegí dos cuadraditos y los cosí por tres de sus cuatro lados. Posteriormente le di la vuelta y rellené cada saquito del material que había elegido. Hay que tener cuidado de no rellenar en exceso porque si no nos costará mucho coser el lado que nos queda abierto.

Una vez rellenos di una puntada lo más cerca posible del borde para que tengan menos riesgo de descoserse. Y por último cosí el último lado doblando un poquito los bordes de la tela hacia adentro poniéndole la cuerda o el lacito. 

Con estos saquitos además se pueden realizar diferentes actividades muy sencillas para niños más mayores, para que este material sea aún más enriquecedor: 

-Agrupar saquitos por colores, 

-Emparejarlos mediante el tacto,

-Relacionar cada saquito con su relleno. 

Para estas actividades dirigidas habría que realizar al menos dos saquitos de cada relleno y varios de los mismos colores.

Esta monada que aparece en las fotos es Alejandra. Gracias Cris por dejarnos verla en plena acción

Experiencia personal:

Utilizo estos saquitos normalmente para ofrecérselos a los bebés en el aula. Además he hecho varios más para regalárselos a mi sobrino y a amigos con bebés. 

Suelen jugar con ellos en el suelo chupándolos, arrojándolos, estrujándolos, haciéndolos sonar… tienen una actitud tranquila y de disfrute. 

Para mí es una actividad muy interesante que la pueden realizar tanto las familias en sus hogares como las educadoras en la escuela. 

9 Replies to “Saquitos sensoriales”

  1. Yo sé de uno que pudo disfrutar de uno de tus saquitos sensoriales, concretamente el de chapas.
    Gracias por el post, ahora puedo saber más de este elemento tan sencillo.

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